Saltar al contenido

Ley de Segunda Oportunidad

dos personas señalando documentos - Ley de segunda oportunidad

¿Qué es la Ley de Segunda Oportunidad?

La Ley de Segunda Oportunidad nace como un mecanismo legal del que pueden beneficiarse las personas físicas – tengan o no actividad empresarial – que se encuentren en una mala situación económica y, por ello, tengan deudas, excluyendo así el principio de responsabilidad patrimonial universal que obliga al deudor a responder con todos sus bienes, presentes y futuros, del cumplimiento de las obligaciones.

Este recurso permite que tanto particulares como autónomos puedan renegociar sus deudas y así superar una situación de insolvencia grave o incluso quiebra. Por lo tanto y tal y como su propio nombre indica, trata de darle auxilio o una segunda oportunidad al deudor que actúa de buena fe.

Así, este mecanismo nace con la finalidad de que aquellos particulares que se encuentren sometidos a un endeudamiento excesivo al que no pueden ni podrán hacer frente por circunstancias ajenas a su voluntad, puedan sobrepasar esta situación renegociando e incluso eliminando sus deudas o parte de ellas. Eso sí, teniendo siempre en cuenta el derecho de cobro de los acreedores.

A pesar de que las personas físicas ya podían acudir al procedimiento concursal, el origen de esta ley de la segunda oportunidad es que dicho proceso está pensado para los particulares y no para las personas jurídicas como ocurre en la Ley Concursal.

Entonces, una vez aclarado el origen de este mecanismo que es la ley de segunda oportunidad, podemos comprobar que cumple también una función social.

¿Dónde se regula este procedimiento?

Este mecanismo de segunda oportunidad se regulaba por primera vez de manera específica en en el Real Decreto-ley 1/2015 y entró en vigor el 30 de julio de 2015.

Recientemente, se ha reformado la ley Concursal – para así, dar cumplimiento a una Directiva del Parlamento Europeo y del Consejo [2019/1023] – mediante la Ley 16/2022, de 5 de septiembre, que entra en vigor el 26 de septiembre de 2022.

¿Puedo acogerme a la Ley de la Segunda Oportunidad?

Para acogerse a la ley de segunda oportunidad hay que cumplir una serie de requisitos, pero fundamentalmente serían:

  • Tener una deuda no superior a los cinco millones de euros a la que no poder hacer frente (no un simple sobreendeudamiento).
  • Que dicha deuda o deudas hayan sido contraídas de buena fe.

Pero la cuestión principal reside en qué se considera o no buena fe. Este punto en concreto ha sido objeto de modificación, de manera que se exigen menos requisitos que antes de la reforma, con el objeto de facilitar al deudor beneficiarse de este procedimiento de segunda oportunidad y, así, evitar una situación de marginalidad.

Pues bien, para determinar si las deudas han sido o no contraídas en buena fe se tendrá en cuenta lo siguiente:

  • Que el deudor no haya mentido u ocultado información acerca de su situación de insolvencia.
  • Que el deudor no haya sido condenado por delitos patrimoniales o económicos, así como tampoco haber sido condenado por falsedad documental. Se tendrán en cuenta los anteriores diez años al inicio del proceso.
  • Que el deudor no sea declarado como culpable en caso de concurso de acreedores, lo cual sucedería si éste hubiese contraído las deudas aun a sabiendo que no iba a poder hacerles frente o lo hizo sin actuar con la debida diligencia.
  • No haber hecho uso de este beneficio de exoneración en los cinco últimos años. Antes de la reforma el plazo era de diez años.
  • Aceptar su inclusión en el Registro Público Concursal, de manera que los acreedores que tengan un interés legítimo puedan conocer la situación del deudor.

Una de las principales novedades de la reforma: Se suprime el requisito anterior del intento del acuerdo extrajudicial de pagos

Hasta la reciente reforma de la Ley Concursal, se exigía que el deudor hubiera al menos intentado llegar a un acuerdo extrajudicial de pagos con sus acreedores, de manera que se hubiesen intentado opciones como pueden ser negociar la deuda o ampliar los plazos de pago.

Se suprime el anterior requisito de no haber rechazado ofertas de empleo

También se exigía antes de la reforma, que el deudor no hubiese rechazado una oferta de trabajo que se ajustara a su perfil profesional durante los últimos cuatro años.

¿Cómo se inicia el procedimiento de Segunda Oportunidad?

La solicitud, sea el deudor persona física o autónomo, se dirigirá al Juzgado de lo Mercantil competente y deberá detallar el cumplimiento de los requisitos y la insolvencia del deudor, así como los ingresos de los que dispone.

Una vez se le de trámite a la solicitud, se inicia la fase judicial.

Procedimiento judicial de Segunda oportunidad

Con el inicio de la fase judicial, el deudor podrá optar por dos modalidades:

  1. Exoneración con un plan de pagos sin liquidación

Con esta modalidad, la principal ventaja es que el deudor podrá conservar su vivienda habitual y también preservar los activos empresariales.

Por otro lado, el plan de pagos no cancelará la totalidad de sus deudas, sino solo una parte de ellas, y tampoco podrá alterar el orden jerárquico legal de cobro de créditos – salvo que lo acepten los acreedores -.

Una vez el deudor opte por esta modalidad, deberá realizar un plan de pagos para hacer frente a las deudas que no hayan sido canceladas. El plazo que se establece para el pan de pagos es generalmente de tres años.

Dicha propuesta del deudor será trasladada por el letrado de la Administración de Justicia a los acreedores que se hayan personado en el procedimiento y les concederá un plazo de diez días para que aleguen lo que consideren oportuno en relación al cumplimiento de los requisitos legales.

En cuanto a las causas de impugnación del plan de pagos (artículo 498 bis), si se da alguna de ellas, el juez no podrá conceder la exoneración, siendo la única opción la liquidación ordinaria.

Una vez vistas las alegaciones – si es que las hubiere -, el Juez concederá, si es el caso, la exoneración provisional del pasivo insatisfecho, aprobando al mismo tiempo el plan de pagos con las modificaciones (o no) que considere.

Una vez transcurrido el plazo acordado – de 3 a 5 años – para el plan de pagos sin que se haya recovado la exoneración, el Juez concederá mediante auto la exoneración definitiva del pasivo insatisfecho.

  1. Exoneración con liquidación

Por otro lado, el deudor podrá optar por liquidar todo su patrimonio – si es que lo tiene – a cambio de cancelar todas sus deudas. La ventaja de esta modalidad es que se podrán cancelar todas las deudas.

Además, con la reforma la cancelación de las deudas se extiende también a todos los créditos concursales y contra la masa.

La posible exoneración de deudas públicas

Otra de las novedades, es la posibilidad de exonerar las deudas contraídas con Hacienda y la Seguridad Social, hasta un máximo de 20.000 euros (máximo 10.000 euros Hacienda y 10.000 euros Seguridad Social).

La duración del procedimiento de Segunda oportunidad

Aunque es cierto que la duración de este procedimiento de Segunda Oportunidad puede variar dependiendo del caso concreto y del Juzgado competente, la ley establece ahora un plazo máximo de 18 meses, lo cual acorta los plazos.

Además, actualmente no hay que acudir al intento de acuerdo extrajudicial, lo que agiliza – al mismo tiempo que abarata – todavía más el procedimiento.

En nuestro Despacho, contamos con abogados especialistas en procedimientos de Segunda Oportunidad, por lo que, si tiene dudas acerca de este procedimiento o está pensando en iniciarlo, no dude en consultarnos sin ningún tipo de compromiso.

¡Haz clic para puntuar esta entrada!
(Votos: 4 Promedio: 5)

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

+ 34 = 38